Hay opciones interesantes para hacer accesible la red a personas con discapacidad. El pwWebspeaker o el Vva Voice de IBM pero, no son lo suficientemente desarrollados para cualquier página web. Por ello, se han elaborado unas normas básicas para los creadores de las páginas.
Existen unas pautas, tanto a nivel internacional (WAI) como a nivel español (SID@R) para hacer accesibles las páginas web. El Seminario de Iniciativas en Discapacidad y Accesibilidad a l Red tiene unos objetivos claros de estimular la presencia de la discapacidad en la red, impulsar la aplicación de las propias pautas y del CIDDM y estimular el intercambio de información en habla hispana.
Las compañías informáticas, IBM y Microsoft, disponen de tecnología para hacer accesible la red, así pues, el dispositivo Tiflowin permite la descripción hablada o en Braille de la pantalla del ordenador. También la opción Showsound, permite, mediante imágenes, mostrar sonidos.
A nivel internacional, el Consorcio World Wide Web, tiene un programa “validador” que analiza si la página web cumple las recomendaciones del organismo. Hay otro programa por el estilo, el Web Bobby creado por el CAST (Center for Applied Special Technology), que verifica el acceso y la compatibilidad de los navegadores según las pautas que marca
El WAI, fomentado por
· Imagen y animación: usando alternativas al texto.
· Mapas de imágenes.
· Multimedia: utilización de subtitulos, descripciones de vídeos y una versión alternativa si no utiliza formatos accesibles.
· Enlaces: para el texto, creando un contexto adecuado.
· Organización de las páginas.
· Gráficos y esquemas.
· Scripts, applets y plug-in: ofreciendo formas alternativas para acceder al contenido.
· Marcos: etiquetas.
· Tablas: para poder leer línea a línea.
· Revisión: poder utilizar herramientas que evalúen la accesibilidad de la página.
Meyerton y Bowers (2000) sugieren los principios para el diseño web. Su primer principio defiende la igualdad de todas las personas a la hora de acceder a las páginas web. El segundo principio defiende la flexibilidad de las páginas web para adaptarse a las diferencias individuales que ofrece la diversidad de usuarios. El tercer principio va dirigido a los diseños web simples, claros y fáciles de entender. El cuarto refleja que los diseños deben ofrecer información mediante diversos procedimientos (visual, auditivo, táctil,..) para hacerla perceptible. El quinto elemento defiende que el diseño debe suponer el mínimo esfuerzo físico para sus usuarios. Y el último principio habla de permitir, mediante el tamaño y el espacio, una aproximación, manipulación y adecuación los más óptima posible.
Existe esta necesidad real de hacer accesibles los medios tecnológicos. A las personas con discapacidad, se les suma el problema que la lengua inglesa sea la principal transmisora de información en la red. También los problemas económicos pueden frenar esta integración tan importante hoy en día.
En este aspecto, diferentes instituciones trabajan en dos ámbitos para solucionar esta “brecha digital”. En primer lugar reivindicando esta necesidad y por otro desarrollando programas que permitan, a las personas con discapacidad, moverse por la red.
Para evaluar las páginas web, además de las nombradas anteriormente, existe una herramienta de análisis automático de accesibilidad; el TAW (Test de Accesibilidad a




